Riesgos biológicos en el trabajo y cómo prevenirlos

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Riesgos biológicos en el trabajo y cómo prevenirlos

El INSST (Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo) define así riesgo biológico en el trabajo:

se entiende como la posibilidad de que una persona trabajadora sufra daños como consecuencia de la exposición a agentes biológicos durante la realización de su actividad laboral.

Siendo agentes biológicos: microorganismos, endoparásitos humanos y cultivos celulares.

Entonces, ¿dónde existe un riesgo biológico? Hospitales, laboratorios, agricultura, mataderos, espacios como depuradoras o tratamiento de aguas residuales, etc. Estos son algunos de los entornos que pueden verse alterados por sustancias biológicas tóxicas para la salud de los trabajadores. Por este motivo, la prevención en estos espacios es mucho más que una formalidad.

¿Qué son los grupos biológicos?

Existen 4 divisiones para determinar el nivel de riesgo de los trabajadores que están en contacto con sustancias consideradas potencialmente dañinas. Así se forman:

      • G1 – formado por aquellos que difícilmente pueden causar daños a los seres humanos.

      • G2 – patógenos que causan enfermedad pero que no se propagan fácilmente o pueden ser contenidos por un tratamiento eficaz.

      • G3 – patógenos que causan enfermedades graves y con riesgo e propagación, pero para las que hay tratamientos eficaces.

      • G4 – patógenos que causan enfermedades graves y con riesgo de que se propaguen, para las que no hay u tratamiento eficaz conocido.

    La mejor forma de evitar un contagio

    Entre las medidas de prevención más evidentes encontramos una correcta ventilación, filtración del aire y señalización de zonas de alto riesgo. Otra medida obvia sería la higiene exhaustiva de espacios y trabajadores. Así como lavarse vigorosamente debe ser una práctica indispensable para quienes trabajan en entornos de riesgo biológico.

    Por otro lado, la protección individual juega un papel fundamental en este proceso y estas son algunas de nuestras recomendaciones :

        1. Mínima exposición: en entornos expuestos a agentes biológicos es interesante reducir al máximo el número de personas que interactúan. Además, respetar de forma escrupulosa las medidas de seguridad, material necesario, equipamiento y aislamiento del resto de instalaciones.

        1. Protección individual: equipos y prendas de protección son obligatorias en ciertos ambientes, siendo específicos para momentos concretos y debiendo ser usados el menor tiempo posible. El uso de desinfectantes sin aclarado o la disponibilidad de material higiénico en los servicios son buenos ejemplos.

        1. Vigilancia sanitaria: como decimos siempre, la prevención no es una elección. Existan o no riesgos, tener en el foco a los trabajadores especialmente sensibles a la acción de los agentes biológicos es una buena opción.

      Además, no debemos olvidarnos delas personas expuestas de manera indirecta. Ya sea porque interactúan con otras que sí se exponen, porque coinciden en espacios potencialmente afectados o porque son intermediarios, por ejemplo transportistas u oficinas.

      De forma adicional a cualquier medida, es básico tener un protocolo de control sobre las personas expuestas; así como medidas de actuación en el caso de un posible contagio.

      Por último, un buen plan de prevención puede minimizar los riesgos muchísimo. El seguimiento diario de las pautas marcadas y la automatización de incidencias es clave para una ejecución impecable. Por eso, Safely te propone digitalizar tu plan de PRL y controlar actividades de una forma segura, sencilla y ágil.

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